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Cuál es la forma más adecuada de despertarse por la mañana.

La cantidad de dispositivos que nos rodea han hecho que cambiemos y nos adaptemos a nuevas formas de despertarnos cada día, la gran diversidad de esos dispositivos han hecho que dejemos en el olvido a los relojes despertadores que hasta hace muy poco eran los reyes en nuestra mesilla de noche aparte de ser los más odiados por la mañana.

El principal dispositivo con el cual se levanta la mayoría de la población es el Smartphone, ¿Quién no amanece con el teléfono móvil puesto en modo despertador?  Estas conductas de inclusión hacen que estos dispositivos estén presentes en muchos minutos de nuestro día y sin ser conscientes también de noche, estos patrones han alterado incluso la forma que tenemos de abrir los ojos cada mañana.

Tradicionalmente marcábamos en el reloj despertador la hora concreta para despertar. De seguida apagamos la alarma con los ojos prácticamente cerrados y continuación nos incorporábamos en la cama porque de lo contrario correríamos el riesgo de llegar tarde al trabajo. Pero desde que usamos el despertador de nuestro móvil tenemos a nuestro alcance muchas opciones para despertarnos, vamos a centrarnos en los intervalos de tiempo entre 5 y 10 minutos que preceden antes de despertarnos.

Esos minutos que aprovechamos ¿Realmente nos ayudan a estar más descansado?

La comunidad científica afirman que el tener un botón para retrasar la alarma adquiere una fuerte relación conocida como inercia del sueño, que se trata de un estado de desorientación y somnolencia producida al despertar de abrupta manera, igual que una larga siesta.

La Sociedad Española del sueño nos dice: Cuando dormimos más de lo recomendado a media tarde, nuestro organismo es capaz de llegar al sueño profundo, pero el inconveniente está cuando pasamos al estado de vigilia sin su fase precedente, sin pasar por los ciclos que se necesita para despertarnos de manera óptima. Lo normal cuando dormimos es que se completen entre 4 y 7 ciclos durante la noche. Ha mitad de la noche lo habitual es encontrase en la fase REM donde tenemos una mayor densidad del sueño. Cuando nos vamos a despertar lo hacemos en el último ciclo conocido como estado superficial.

Nuestro reloj biológico se altera con facilidad por la simple acción de retrasar alarma para levantarnos más tarde, de alguna forma estamos mintiendo y confundiendo a nuestro despertador interno.

El organismo se pone en marcha de 90 a 120 minutos antes de la hora, empieza alcanzando el valor más bajo de la temperatura del cuerpo; luego los niveles de melatonina descienden hasta su nivel más bajo cosa que ocurre a 30 minutos antes de despertar, seguidamente se elevan los niveles de cortisol y ya está nuestro cuerpo preparado para levantarse de manera orgánica.

Si alteramos estos mecanismos naturales de nuestro despertador interno notaremos de forma significativa de manera negativa en más o menos medida en nuestro cuerpo y mente.

¿Es buena idea programar la alarma a la hora justa para levantarnos?

Los expertos afirman que no es la opción más correcta ya que este interrumpe nuestro proceso natural del sueño, produciendo a nuestro sistema nervioso le cueste ponerse en marcha.

Lo más aconsejable es poder despertar de manera natural con la mayoría de ciclos de sueño completados habiendo descansado lo suficiente completando las horas establecidas.

En Belour recomendamos el seguir los buenos consejos que la comunidad científica nos aconseja para tener una correcta higiene del sueño al completo, esto beneficiara significativamente en nuestro día a día con las prácticas de hábitos saludables.

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